Biografía

Nacho Mur

Nací en 1969 y desde ese tiempo; viví, fui feliz, tuve pérdidas dolorosas, encuentros esperanzadores, experiencias trasformadoras, desgracias, sueños, ahnelos, muchas decepciones, risas, llantos, muchas mudanzas.

Todas esas vivencias que me conforman como soy hoy, las acompañó siempre la pintura y en especial el color, pero sobretodo, la profunda vivencia de la trasformación que se produce a través del proceso creativo.
De la superación de los limites, de abandonar el miedo y saltar al vacio,
de querer avanzar un pasito más y encontrar en ese umbral de lo desconocido, las posibilidades más impresionantes para el desarrollo y la evolución del ser humano. Mi busqueda, en mi obra, ha estado ligada siempre:


"A la fidelidad obstinada a la luz primigenia de la pintura, que no es la natural que no lo será nunca. La luz de la pintura es la luz prometida, no la encontrada a diario, por grande que sea su esplendor. No la luz que hace visibles las cosas para andar entre ellas y para regalo de la retina ávida.
Pues que la vida humana se distingue de las otras por tener un interior, un interior oscuro donde hay ya un secreto que no puede revelarse bajo la luz natural. Las entrañas, el corazón, son la metafora con que el lenguaje común designa desde siempre esa oscuridad habitada que aspira a su propia luz.
El pintor lo logra a veces, y entonces ha realizado el prodigio de una ascensión; el oscuro corazón ha ascendido a alma."
Maria Zambrano

Al color no como elemento que fija, sino que da ser.
A traspasar los limites de lo conocido y adentrarme en lo ignoto.
A que la verdad sea alcanzada a través de la belleza.
A que el individuo sea cada vez más, un ser humano completo.
Al amor y reconocimiento al proceso creativo, que nos presta el vacio,
para crear desde la nada y a través de la experiencia individual, verdaderamente un mundo nuevo.